domingo, 1 de noviembre de 2009

¿La tecnología: un medio para el aprendizaje o un medio de consumo?

Es común encontrar entre los docentes de matemáticas expresiones como respecto al uso de la tecnología como “incentiva la pereza”, “no les permite pensar”, “no saben ni si quiera multiplicar o realizar una división mental” “prohibido usar la calculadora en el parcial”, entre otras; que generan grandes discusiones y debates con los estudiantes. Otros agregan que los estudiantes se han acostumbrado tanto a la tecnología que sin una herramienta digital no pueden hacer ninguna operación y que cuando la usan en últimas no saben de donde han salido las cosas o porqué se obtuvo dicho resultado.

Lo anterior es un tema de mucha controversia y preocupación para muchos docentes de matemáticas. A mi juicio me surgen preguntas como ¿De qué manera puedo evidenciar que realmente el estudiante aprendieron apoyados en las TIC?, ¿Podrá mi estudiante lograr los mismos procesos argumentativos en situaciones en donde no tenga a la mano la herramienta?, ¿Qué tan prudente es que le exija realizar operaciones y estimaciones mentales? ¿En qué punto del proceso de enseñanza termina la ejercitación manual y empieza la ejercitación tecnológica?

Al respecto encuentro posturas como la de Brey quien reflexionando frente a la sociedad del conocimiento afirma que “La sociedad postmoderna del conocimiento y las TIC ha creado los medios para que la creación colectiva del saber pueda expandirse exponencialmen­te y subsista sin necesitar a la conciencia, memoria, reflexión... de nin­gún humano individual o en concreto”, lo cual, a mi juicio, me parece preocupante también ya que si algo es claro es que en el aprendizaje la tecnología debe ser vista como un herramienta nunca como un fin y el ejercicio reflexivo y la discusión no podrán hacerse a un lado por más tecnología que se tenga a la mano.

Veo como retos la búsqueda de respuestas a las preguntas mencionadas anteriormente y con gran preocupación la manera como los estudiantes están siendo influenciados por la tecnología al punto que la interiorización del conocimiento para ellos pasa a un segundo plano y lo importante es la habilidad para usar la tecnología como facilitador en el acercamiento conocimientos fugaces.

Debido al facilismo que los estudiantes están viendo en la tecnología para su supuesto “aprendizaje” y al hacer parte de una sociedad de consumo, en donde a mi juicio, su actitud es de respuesta a la moda y no a las necesidades reales, estamos viviendo una situación que preocupa ya que es mayor el avance de la tecnología consumista que la reflexión pedagógica frente como a como incorporar las herramientas TIC que día a día surgen en los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Si dejamos que la tecnología siga entrando a las aulas como una prenda de vestir de moda y no le demos el sentido que tiene en la educación, tanto docentes como estudiantes, el conocimiento terminará siendo un gran firmamento sin fundamento alguno y la tecnología un telescopio para mirar hacia todos lados y en últimas a ningún punto fijo. Es triste decirlo, pero si ponemos un alto, más aún en esta sociedad del consumismo, definitivamente llegaremos a los Brey llama una Sociedad de la Ignorancia, “…….compuesta por sabios im­potentes, expertos productivos encerrados en sus torres de marfil y masas fascinadas y sumidas en la inmediatez compulsiva de un consumismo alie­nante. Las nuevas formas de comunicación nos permiten ser más eficientes en el dominio de la naturaleza pero como individuos nos están convirtiendo en seres cada vez más ignorantes y más encerrados en las pequeñas esferas que surgen como resultado de las nuevas fuerzas disgregadoras que afec­tan a toda la sociedad”

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