Luego de reflexionar brevemente frente a uno de los tantos cambios sucedidos en mi rol de docente debido al uso de la Red, me es claro que el panorama respecto a los estudiantes es mucho más amplio ya que ellos han crecido con la “tecnología” y su acercamiento es más natural y agradable que el de generaciones anteriores. Nuestros estudiantes son personas para las cuales la tecnología es parte de su vida, es un medio para conseguir amigos, realizar sus trabajos, investigar, vivir a la moda, escuchar música, en fin, es otra yo.
Creo que tenemos una generación de estudiantes tan informatizados que pedirles que no usen la tecnología en su aprendizaje es tanto como pedirle a una ave que no utilice sus alas para volar. Hablando específicamente de mis estudiantes de matemáticas, y buscando que lograran fortalecer el pensamiento numérico, anteriormente para realizar una operación debía decirles “guarden tu calculadora”, para estos días debería decirles que guardara su celular, su ipod, PDA, mp3, mp4, en fin, es ir en contra de la corriente.
En este aspecto, es quizás donde muchos docentes de matemáticas tenemos más problemas, y me atrevería a decir donde más nos hemos equivocado. Bajo el supuesto que es necesario que los estudiantes realicen operaciones “a mano” o mentales se restringe el uso de los dispositivos móviles principalmente para realizar operaciones y se deja exclusivamente para otras tareas como graficar o volver “concreto” un objeto matemático. Situación que genera una mala actitud de parte de los estudiantes ya que para ellos “cualquier operación se puede realizar con estos dispositivos” y “para eso también son” afirman. Considero que este es apenas una pequeña muestra de la manera como los docentes nos equivocamos frente al uso de la tecnología con nuestros estudiantes.
Es necesario empezar a entender que el uso de la tecnología implica cambios en los procesos mentales en el aprendizaje, nuestros estudiantes la usan como quizás nosotros en su momento utilizamos una regla de cálculo, un ábaco y lógicamente una calculadora. Tenemos que empezar a comprender a nuestros estudiantes, ya que como afirma Bullen “Sólo entendiendo a la Generación Red, pueden los colegios y universidades crear ambientes de aprendizaje que optimicen sus fortalezas y minimicen sus debilidades. La tecnología ha cambiado a la Generación Red, tal como ahora esta cambiando la educación superior”. En el caso de las matemáticas, me atrevería a afirmar que el desarrollo del pensamiento numérico, gracias a la tecnología, deberá ir más allá de la habilidad y destreza en realizar operaciones mentales, y centrar su atención en el análisis de datos, estimaciones, interpretación de cantidades, representación de la medida, cte.
Creo que tenemos una generación de estudiantes tan informatizados que pedirles que no usen la tecnología en su aprendizaje es tanto como pedirle a una ave que no utilice sus alas para volar. Hablando específicamente de mis estudiantes de matemáticas, y buscando que lograran fortalecer el pensamiento numérico, anteriormente para realizar una operación debía decirles “guarden tu calculadora”, para estos días debería decirles que guardara su celular, su ipod, PDA, mp3, mp4, en fin, es ir en contra de la corriente.
En este aspecto, es quizás donde muchos docentes de matemáticas tenemos más problemas, y me atrevería a decir donde más nos hemos equivocado. Bajo el supuesto que es necesario que los estudiantes realicen operaciones “a mano” o mentales se restringe el uso de los dispositivos móviles principalmente para realizar operaciones y se deja exclusivamente para otras tareas como graficar o volver “concreto” un objeto matemático. Situación que genera una mala actitud de parte de los estudiantes ya que para ellos “cualquier operación se puede realizar con estos dispositivos” y “para eso también son” afirman. Considero que este es apenas una pequeña muestra de la manera como los docentes nos equivocamos frente al uso de la tecnología con nuestros estudiantes.Es necesario empezar a entender que el uso de la tecnología implica cambios en los procesos mentales en el aprendizaje, nuestros estudiantes la usan como quizás nosotros en su momento utilizamos una regla de cálculo, un ábaco y lógicamente una calculadora. Tenemos que empezar a comprender a nuestros estudiantes, ya que como afirma Bullen “Sólo entendiendo a la Generación Red, pueden los colegios y universidades crear ambientes de aprendizaje que optimicen sus fortalezas y minimicen sus debilidades. La tecnología ha cambiado a la Generación Red, tal como ahora esta cambiando la educación superior”. En el caso de las matemáticas, me atrevería a afirmar que el desarrollo del pensamiento numérico, gracias a la tecnología, deberá ir más allá de la habilidad y destreza en realizar operaciones mentales, y centrar su atención en el análisis de datos, estimaciones, interpretación de cantidades, representación de la medida, cte.

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